Escorpion Amarillo Común (Buthus occitanus)


      TAXONOMÍA

  • Reino: Animalia

  • Subfilo: Chelicerata

  • Orden: Scorpiones

  • Género: Buthus

  • Filo: Arthropoda

  • Clase: Arachnida

  • Familia: Buthidae

  • Especie: B. occitanus

* Se encuentra en el sur de Francia y en la península Ibérica. En España existen dos tipos de escorpiones, el Escorpión amarillo, de color claro y tono amarillento y el Escorpión de cola amarilla, más pequeño.

* El primero de ellos, en la edad adulta, puede llegar a medir hasta unos 10 cm como máximo, aunque lo normal es que oscile entre los 5 cm y 6 cm. En cuanto al segundo su coloración es amarillenta, de un tono oscuro en el dorso y más claro en el resto del cuerpo pero con la cola de tonalidad más clara y viva. En ambos las pinzas son bastante delgadas y la glándula del veneno es redonda y tan larga como el aguijón.

* Suele vivir en zonas secas y pedregosas, no extremadamente frías, habitando en lugares oscuros y resguardados, huecos entre rocas o debajo de piedras grandes. En ocasiones puede verse a una familia completa debajo de una de ellas, aunque la hembra suele matar y devorar al macho y a las crías si no encuentra otro sustento. Tiene hábitos nocturnos, aunque si son molestados durante el día también llegan o ocasionar picaduras. De día suele quedarse escondido bajo las piedras de los lugares más cálidos, como por ejemplo los matorrales y lastonares, y de noche sale a la caza de artrópodos que paraliza inyectándoles el veneno de su aguijón terminal. En ocasiones suele salir también los días de lluvia.

* El escorpión posee una larga cola, levantada hacia adelante y sobre el cefalotórax, con una uña al final de la misma, por donde inocula el veneno. Es considerado de mediana peligrosidad para el hombre. Las picaduras son relativamente frecuentes en nuestro país, aunque dada la pequeña cantidad de veneno inoculado en cada picadura, rara vez produce sintomatología de gravedad. No todos los escorpiones segregan veneno de igual toxicidad, e incluso puede darse el caso de que haya picaduras sin inoculación del veneno.Su picadura suele ser muy dolorosa y produce edema y ampollas equimóticas en el lugar de la picadura, así como cefalea, lipotimia, fiebre, vómitos y una ligera disnea. Sin embargo no reviste generalmente gravedad excepto en niños de corta edad y ancianos, aunque de vez en cuando se registran casos mortales

     

        *** Síntomas en caso de picadura

La inoculación produce una fuerte reacción local, con dolor agudo en la zona de picadura, inflamación y edema regional del miembro afectado.

Esta inflamación cursa con enrojecimiento y tumeración de la zona y rara vez produce sensación de hormigueo en la parte expuesta. De forma excepcional, puede provocar la aparición de trastornos neurológicos, que suelen cursar con agitación, inquietud, desorientación, obnubilación y convulsiones. Todavía son más raras las manifestaciones más graves, que en todo caso se darían en niños muy pequeños (lactantes), ancianos o adultos inmunodeprimidos, y que consistirían en una grave depresión del sistema nervioso central, con coma e incluso parada respiratoria.

Con frecuencia, la picadura provoca en el miembro afectado un gran edema, de carácter centrípeto, y en ocasiones calambres musculares, temblores y hormigueo (parestesias).

Los escorpiones de zonas tropicales son más tóxicos que los de nuestro medio y son capaces de provocar espasmos laríngeos, fibrilaciones musculares, convulsiones, hipertensión, insuficiencia renal, arritmias cardíacas y un edema pulmonar que puede ser la causa de grave insuficiencia respiratoria que acabe con la vida del paciente.

Los dos tipos de escorpiones o alacranes que existen en España no producen esta grave sintomatología, aunque pueden, de nuevo provocar afecciones alérgicas que complicarían el cuadro clínico y que requieren un tratamiento en medio hospitalario, incluso con suero específico (que no se halla habitualmente en nuestro país y es necesario importarlo).

    *** Primeros auxilios

  • a) Inmovilizar al individuo en especial la zona de la inoculación. Incluso si ha de ser trasladado, lo conveniente es fabricar unas parihuelas o andaderas (o, en caso de que se disponga de ello, en camilla).
  • b) Aplicar frío sobre el lugar de la inoculación (a ser posible una bolsa de hielo). La vasoconstricción que producirá retardará la absorción del veneno.
  • c) Aplicar una banda constrictora, que comprima tan sólo la circulación venosa superficial, sin afectar la circulación profunda del miembro afectado. Se recomienda utilizar hule de 1 mm. aproximado de espesor o un tubo delgado de goma de 3 mm. de diámetro. En ningún caso es útil la aplicación de esta banda 30 minutos después de la inoculación. Si la banda esta correctamente aplicada, no debería suprimirse hasta la instauración de un tratamiento específico por personal sanitario, pero cuando se trate de personal no adiestrado se recomienda mantenerla 15 minutos y después cambiarla de lugar, dejando un corto período de tiempo el miembro sin la misma.
  • d) No se recomienda la incisión en el lugar de la inoculación, por conllevar, en este caso, más riesgo.
  • e) Sería recomendable empezar a instaurar un tratamiento sintomático, si el sitio donde se ha producido la picadura se encuentra a bastante distancia de cualquier centro sanitario o del médico mas próximo.
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